“La defensa de la primaria tiene que ser, inevitablemente, política”

  Traumatología y ortopedia

En 2009, en vísperas de la crisis que sacudió a la sanidad española en forma de los recortes que empezaron a manifestarse a partir de 2010, un grupo de profesionales de la primaria catalana se reunieron en torno al llamado Fórum Catalán de Atención Primaria (FoCAP). A las primeras manifestaciones de esos recortes, especialmente crudos en primaria, se sumaba la certeza de que la defensa del nivel debía articularse en torno a dos ejes que, según ellos, los sindicatos y sociedades científicas estaban obviando: recuperar “atributos esenciales” (longitudinalidad, integralidad y accesibilidad), y hacerlo coordinadamente entre todos los trabajadores de primaria, sin “nichos profesionales”.

El próximo 4 de junio el FoCAP celebra sus primeros diez años de vida con un acto en el Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Barcelona, una década marcada, según su actual presidenta, Anna Vall-llosera, por la fidelidad a sus dos convicciones fundacionales, pero también por un principio rector de fondo: “En 2009 se había abandonado la defensa política del primer nivel, y la atención primaria es, obviamente, científica, porque hay sobradas evidencias científicas de que una primaria fuerte es buena para la salud general de las personas y para la propia solidez del sistema sanitario, pero su defensa tiene también un inevitable componente político. Este nivel no es un ente aislado, sino que necesita un sistema sanitario fundamentado en él para hacer todo lo que sabe y puede hacer, para desarrollar su enorme potencialidad. Nuestras reivindicaciones no deben centrarse sólo en valores focales, puntuales, sino en la recuperación de las señas de identidad del nivel, que, en esencia, se resumen en dos: longitudinalidad y accesibilidad”.

Según la presidenta del FoCAP, la necesidad de potenciar la solidez de especialidades como Oncología o Cardiología “viene respaldada por intereses muy poderosos, desde la industria farmacéutica hasta gestores, políticos y operadores privados, pero como primaria no es económicamente rentable, esos intereses no están implicados con el nivel, o directamente intentar repartirse la tarta. Una medicina basada en la buena ciencia, en el trato humano, en la interacción con el paciente y la vinculación con la comunidad, en la idea de no medicalizar a la sociedad y corresponsabilizarla de su salud… no está apoyada por intereses que buscan el beneficio económico inmediato. Evidenciar eso y lograr mejoras reales para primaria implica necesariamente una defensa científica, pero también política, de sus valores

“Si muchos funcionarios, políticos, gestores o periodistas no se tratan en primaria, tenemos un grave problema”

El primer síntoma de la descapitalización del nivel es, según la presidenta del FoCAP, que su desarrollo “ha dejado fuera a grupos de poder e influencia importantes; si muchos funcionarios, gestores, políticos o periodistas no visitan primaria, tenemos un problema muy grave, porque nos quedamos sin el fundamento y sin el altavoz de sus valores. Atención primaria es buena para los pobres, para la gente con pocos recursos, pero también es muy buena para los ricos”.

“Cortedad de miras”

El acuerdo que puso fin a la última huelga de primaria en Cataluña es, según ella, un ejemplo palmario de la “cortedad de miras” del sindicato convocante [Médicos de Cataluña] y del “cierre en falso” de un conflicto: “Pretender que los problemas de primaria se solucionan con un tope de 28 pacientes o de 12 minutos por consulta es harto reduccionista, y ya estamos viendo las consecuencias que esas ideas tienen en la accesibilidad del paciente: ¿Si al paciente 29 ya no le ves, dónde está la presunta longitudinalidad del nivel? Los pacientes entendieron que muchos de los profesionales que fuimos a la huelga lo hicimos para mejorar la calidad de la atención, pero ahora no están entendiendo que, como consecuencia de los acuerdos de fin de huelga, lo que haya empeorado sea, precisamente, la accesibilidad y el servicio”.

“Los pacientes no entienden que, fruto de un acuerdo de fin de huelga, empeore la accesibilidad y la calidad del servicio”

La presidenta del FoCAP no entra a valorar el fondo de la estrategia del Ministerio de Sanidad para la reforma de primaria, “porque no he estudiado el documento a fondo”, pero le parece “muy significativo” que los dos coordinadores designados por el propio ministerio abandonasen antes de tener el texto final, y, sobre todo, tiene claro que “una interlocución exclusiva con los médicos, que no tenga en cuenta al resto de los profesionales sanitarios, pero tampoco la correlación de fuerzas entre primaria y hospitalaria, ha de tener un recorrido muy limitado. Cuando baja el presupuesto de primaria, lo hace con respecto a la atención hospitalaria: la reforma de primaria nunca será útil y efectiva si no se enmarca en una reforma global del sistema sanitario, y si no implica a todos: profesionales, gestores, políticos, medios de comunicación y sociedad en general”.

Heterogéneo y participativo

Integrado por 600 socios adheridos y un “número variable” de socios de pleno derecho (“que pagan una pequeña cuota”), al FoCAP le anima un espíritu “interdisciplinar, pegado a la ciudadanía y ajeno a los intereses políticos y de la industria. Hemos creado una base lo más amplia, transversal y heterogénea posible para conseguir la primaria que queremos”, resume Vall-llosera. Y ese espíritu integrador no excluye, claro, el contacto con organizaciones tradicionales: “En 2017, fuimos de la mano con Camfic, Aificc, la Marea Blanca de Cataluña, Rebelión de Atención Primaria, el Colegio de Trabajo Social de Cataluña y la Federación de Vecinos en el movimiento Enfortir l’atenció primària (Fortalecer la Primaria)”.

The post “La defensa de la primaria tiene que ser, inevitablemente, política” appeared first on Diariomedico.com.

Ir a la fuente

Powered by WPeMatico

Deja un comentario